Cuando una imagen tiene tirón, ya puede salir de noche, de día, en Invierno o Verano.
No podemos distinguir siquiera, si es de Pasión o Gloria.
Cuando la imagen tiene tirón puede pasar por Calle Larios, que por derribos.
El Rocío es una imagen con un tirón popular, cómo la que más, sino es la que más.
Cuando se le llama Novia de Málaga, se está definiendo un Sentimiento, no es un apelativo.
Ayer la Victoria, Las Lagunillas, y el Altozano fueron otra vez lo que hace años que no son. Ayer fueron, lo que cada Pentecostés, les permite ser, el Novio, ilusionado, de la que viste de blanco.
La importancia de este tipo de procesiones, transciende a una salida ordinaria y fijada en el calendario. La importancia es volverle a dar identidad a sitios, que por desgracia, ya no tienen la identidad de antaño.
Las imágenes de culto externo, donde tienen que estar es en la calle. Porque es en la calle a donde engancha al público.
Dije en Semana Santa, que hasta moja, y entre plásticos iba guapa. Pues ayer iba deslumbrante.
Victoria y Rocío. Un todo. Un final. Un principio.
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