Llegó una Paloma y busco donde posarse.
Y encontró la mano de la Virgen de los Dolores, en mitad de la Procesión, en su Trono.
Y de allí no se movio hasta acabar la procesión.
Estaba claro que la Virgen se tenía que llamar desde entonces Virgen de la Paloma .
Hoy se cumple 100 años de tal emotivo encuentro.
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